UREVAL ARQUITECTOS E INGENIEROS

Herly Valenzuela
Jared Valenzuela
Lewis Aristy
Raudy De La Cruz
Dariel Ureña
Junior Cruz
Katherine Hernandez
Rocío Suárez
María Gabriella Mathiss Adriel Ureña
Lácides Zolá

En Ureval nos especializamos en Proyectos de Salud y desarrollo Inmobiliario que apuestan a la sostenibilidad, Humanización y el impacto ambiental para aquellos que, más que construir, dejan Huellas. Diseñamos y construimos espacios flexibles y funcionales que abren las puertas a infinitas posibilidades en la sociedad. Nuestra experiencia en el diseño de importantes proyectos ejecutados en diferentes países, nos ha otorgado importantes premios y reconocimientos nacionales e internacionales.

CDDGLOBAL NUEVA Clínica Abreu – Av. Jimenez Moya

El proyecto arquitectónico para la Nueva Clínica Abreu Churchill, diseñado por el equipo multidisciplinario de UREVAL Arquitectos & Ingenieros, se plantea como un hito en la arquitectura hospitalaria de la República Dominicana, tanto por su innovación tecnológica como por su enfoque sostenible y humanizado. Ubicada en una zona de alta densidad urbana y actividad comercial, el diseño del edificio busca establecer un equilibrio entre la funcionalidad técnica y la integración armónica con el contexto urbano de Santo Domingo. La clínica está destinada a convertirse en un referente tanto nacional como regional, marcando un nuevo estándar para las instalaciones de atención médica de alta complejidad.

El proyecto se localiza en el extremo sur de la Avenida Winston Churchill, una de las principales arterias urbanas de Santo Domingo. La avenida, caracterizada por su intenso tráfico vehicular y su densa actividad comercial y empresarial, ofrece un escenario urbano activo, que demanda un diseño arquitectónico capaz de integrarse armónicamente sin perder su carácter de edificio emblemático. La Clínica Abreu Churchill, a través de su diseño contemporáneo, responde a esta necesidad proponiendo una solución volumétrica y espacial que establece un diálogo respetuoso con el entorno, sin perder su condición de hito visual.

Con un total de 27,100 m²  de área construida, la clínica se organiza en 20 niveles sobre rasante destinados a usos asistenciales y administrativos y 8 niveles subterráneos, de los cuales 7 están destinados a parqueos y 1 se destinó para los bunkers de radioterapia, medicina nuclear, y radiofármacos. Esta disposición volumétrica convierte al proyecto en el edificio hospitalario de mayor complejidad asistencial y más alto de la República Dominicana, lo que conlleva a la consideración de su impacto tanto en el skyline de la ciudad como en su entorno cercano. El perfil vertical del edificio responde a las demandas del programa hospitalario, ofreciendo una solución compacta y eficiente en términos de uso del suelo, a la vez que se posiciona como un referente visible desde diferentes puntos de la ciudad.

El lenguaje formal del edificio se caracteriza por la segmentación de su volumen  mediante quiebres y retranqueos que permiten articular los diferentes niveles de manera fluida, reduciendo la percepción de masa y creando una imagen ligera y dinámica. Este esquema formal responde no sólo a cuestiones estéticas, sino también a la necesidad de ofrecer vistas panorámicas desde las distintas áreas del edificio, tanto hacia el Mar Caribe como hacia el perfil urbano de la ciudad de Santo Domingo. Esta solución contribuye a mejorar la calidad espacial de los interiores, permitiendo la entrada de luz natural en todas las áreas asistenciales y recreativas.

Los retranqueos en los niveles superiores permiten la inclusión de terrazas ajardinadas, que no solo sirven como elementos de integración paisajística, sino que también tienen un propósito funcional al mejorar las condiciones bioclimáticas del edificio. Estas áreas verdes actúan como pulmones dentro del entorno construido, proporcionando espacios de descanso y esparcimiento tanto para los pacientes, acompañantes, así como también para el personal médico y administrativo.

El programa arquitectónico de la Nueva Clínica Abreu Churchill, se organiza en torno a los principios de eficiencia operativa y segregación funcional, aspectos fundamentales en cualquier tipología hospitalaria. La disposición espacial sigue un esquema de flujos diferenciados, con circulaciones claramente definidas para pacientes ambulatorios, pacientes internos, personal técnico y proveedores de servicios. Esta separación de flujos permite optimizar el funcionamiento de la clínica, minimizando los tiempos de traslado y reduciendo la contaminación cruzada entre áreas limpias y sucias.

La planta baja del edificio está diseñada para albergar los accesos principales, con un ingreso diferenciado para pacientes ambulatorios y otro para urgencias. Este nivel ha sido concebido como un espacio de transición funcional. La clara separación funcional de estas áreas permite una gestión más eficiente del flujo de personas, evitando la congestión en momentos de alta demanda vehicular y garantizando un acceso rápido y seguro a los servicios médicos.

El diseño del hospital responde a la complejidad programática de un centro de alta tecnología, optimizando los flujos de circulación diferenciados entre público y personal técnico, pacientes ambulatorios e internos, así como las áreas de limpio/sucio, que son fundamentales en la operación de un hospital de alta complejidad.

Las circulaciones se organizan en torno a ejes centrales que permiten un rápido acceso a las áreas clave del edificio, minimizando los tiempos de desplazamiento y facilitando la interacción entre los diferentes departamentos y unidades asistenciales. Los pacientes internos y el personal acceden a las distintas áreas mediante circulaciones exclusivas, lo que reduce la posibilidad de contaminación y mejora la eficiencia operativa.

El ingreso principal para pacientes ambulatorios se encuentra en un espacio amplio y luminoso, diseñado para generar una sensación de bienvenida y tranquilidad, mientras que el acceso a urgencias está ubicado en una zona de fácil acceso para vehículos de emergencia, minimizando los tiempos de llegada de los pacientes críticos.

Además, el diseño interior ha sido cuidadosamente estudiado para garantizar una clara separación entre las áreas públicas y privadas, lo que contribuye a una mayor seguridad, intimidad y comodidad para los pacientes y sus familias. Los espacios de atención ambulatoria están diseñados para ofrecer un ambiente tranquilo, con vistas al exterior que ayudan a reducir el estrés y mejorar la experiencia general del paciente.

La estructura del edificio se basa en un sistema de pórticos de concreto armado, diseñado para garantizar la seguridad estructural del edificio frente a eventos sísmicos y cargas verticales. Este sistema estructural permite una gran flexibilidad espacial, lo que facilita la adaptación del edificio a futuras modificaciones o ampliaciones sin comprometer su estabilidad.

El edificio ha sido diseñado con un enfoque en la eficiencia energética, integrando tecnologías y  sistemas que  permiten reducir la huella ambiental de la clínica, contribuyendo a su sostenibilidad a largo plazo.

La clínica está equipada con tecnología médica de última generación en los servicios de diagnósticos y tratamientos , lo que la posiciona como un centro de referencia para la atención médica de alta complejidad en la región. Entre los equipamientos destacados se encuentran:

  • Búnker para Medicina Nuclear, diseñado con las especificaciones técnicas necesarias para albergar tecnología PET-CT.
  • Radioterapia con dos aceleradores lineales, que proporcionan tratamientos de alta precisión a pacientes oncológicos.
  • Producción de radiofármacos mediante un ciclotrón, un avance significativo en el campo de la medicina nuclear.

Estas áreas técnicas han sido cuidadosamente diseñadas para cumplir con los más altos estándares internacionales de seguridad y operatividad, garantizando que los equipos funcionen de manera óptima y segura, tanto para los pacientes como para el personal médico.

El diseño de la fachada responde a un enfoque tectónico, donde la materialidad y la forma se combinan para generar una imagen arquitectónica coherente y distintiva. Los materiales seleccionados, entre los que se incluyen paneles de vidrio, revestimientos metálicos y elementos aligerados, se integran de manera que crean una composición de ligereza visual. Estos materiales permiten una correcta protección solar y favorecen la ventilación natural en diferentes puntos del edificio, optimizando su comportamiento bioclimático.

Los jardines  y terrazas ajardinadas introducen elementos naturales que refuerzan la relación entre el edificio y su entorno, al tiempo que mejoran las condiciones internas de confort ambiental. Esta estrategia contribuye también a la eficiencia energética, ya que reduce la isla de calor que puede generarse en edificios de gran altura y ofrece espacios verdes que actúan como reguladores climáticos.

La sostenibilidad ha sido un principio rector en todo el proceso de diseño del proyecto. El edificio cumple con altos estándares internacionales de sostenibilidad, siguiendo directrices de certificaciones como LEED (Leadership in Energy and Environmental Design), que aseguran un uso eficiente de los recursos y una mínima huella de carbono.

El proyecto integra diversas estrategias de diseño pasivo, como el aislamiento térmico en las envolventes exteriores y el uso de ventanas de alto rendimiento, que ayudan a mantener un ambiente interior confortable sin un consumo energético excesivo. Además, la instalación de sistemas  permiten  generar un significativo ahorro  de la energía requerida para el funcionamiento de los sistemas de iluminación y climatización, reduciendo así la dependencia de fuentes externas de energía.

Los sistemas de reutilización de aguas grises y la captación de agua de lluvia son otros de los elementos clave en la estrategia sostenible del proyecto. Estas soluciones permiten una gestión eficiente del agua, especialmente importante en un centro hospitalario donde el consumo es elevado debido a los estrictos requerimientos sanitarios.

El diseño de la Nueva Clínica Abreu Churchill no solo representa un avance significativo en la infraestructura sanitaria de la República Dominicana, sino que también establece un nuevo estándar para la construcción de instalaciones médicas en toda la región. La combinación de funcionalidad, tecnología de vanguardia y estrategias sostenibles permite que este proyecto sea un claro ejemplo de cómo la arquitectura contemporánea puede mejorar la calidad de vida y la salud de las personas sin comprometer el entorno urbano.