Arquitectos asociados con la misión de transformar el espacio en una entidad amigable con el medio ambiente, para crear un mundo mejor en plena armonía con la creación.
Dios en el cielo y los arquitectos en la tierra.
Templo Cristiano
Este importante templo eclesial se ubicará en la zona sur del país en un cruce de carreteras y vías y servirá de faro y de guía para los fieles que lo visiten. Este impresionante templo religioso suplirá las necesidades religiosas y espirituales de los usuarios de su emplazamiento, pero por su escala y su magnificencia impactará al país por igual.
La concepción del proyecto está matizada de múltiples simbolismos eclesiales intentando elevar al Cielo la mirada del hombre. Por las dimensiones de la misma puede albergar ceremonias multitudinarias y será una edificación plurinacional adaptable a distintos tipos de ceremonias. Su configuración cruciforme y su orientación “ad orientem” satisfacen el canon católico y la más sensible tradición judeo-cristiana.
El templo está rodeado de una amplia explanada y le circunda un estanque de agua poco profunda que suavizará el micro ambiente agreste del entorno existente. La escala del templo evoca esas mega estructuras de los períodos clásicos, como el Románico y Renacentista, con el agregado de los tiempos modernos y sus tecnologías, con el objetivo de “empequeñecer al hombre para sobredimensionar al Sumo Creador”.
La estructura contará con todo el equipamiento religioso necesario y estará dotada de todas las conveniencias y amenidades de la era moderna. El acceso de sus usuarios se hace a través de una amplia escalinata y una rampa que conecta con una plataforma o terraza. Su ingreso al interior se previó a través de un portal de amplias proporciones con lo que se resalta de nuevo la pequeñez del hombre ante Dios.
La respuesta formal de la obra es de un suave contorno, curvilíneo, como si se tratara de la envolvente de un manto, un manto sagrado, que cubre y acoge a los peregrinos y feligreses en necesidad de oración que van a rendir culto a un Dios protector- La naturaleza aislada del entorno existente se minimiza con el lago y la vegetación que se ha propuesto.
El templo está conformado por grandes arcos “marianos” que determinan la envolvente del mismo y que se han colocado en los ejes extremos de la edificación. Esos arcos son rematados por amplios lucernarios y rosetones cubiertos con vitrales alegóricos que permiten la entrada de luz para dar trascendencia al ambiente.
El trazado de la vía perimetral delimita un escenario urbanístico que realza la majestuosidad de esta obra. El templo será como una bendición para los viandantes que usen esas vías de comunicación. Tres conjuntos pétreos serán colocados al pie de las grandes arcadas que servirán para recordarles a los fieles que Jesús construyó su Iglesia sobre la roca, para que jamás olvidáramos que la creencia cristiana está fundada sobre una roca firme.
El templo tiene se edifica sobre un área de 54,000 m2, con un espacio interior para 1,200 personas, y cuenta con facilidades de estacionamiento para 1,200 vehículos. El espacio interior es de 5,200 m2.